Aves de paso

ave de paso

Más de una vez he escuchado argumentos del tipo “los noviazgos fugaces de hoy no sirven para nada”, “desprestigian el amor”, y cosas de ese tipo. Sin que estas aventuras sean tan descarnadas como las que plantea el maestro Sabina en su canción (“que en el asiento de atrás de un coche no preguntaban si las querías”), en verdad no son tan contraproducentes como lo dicen algunas de las frases que escucho y leo.

No, no lo son. Muchas veces sirven para enriquecer la vida de uno. Porque no siempre uno se va a encontrar con su media naranja, pero como decía una conocida publicidad, “mientras esperás al ideal, disfrutá lo que tenés”. Y aunque la publicidad exagere la estupidez del chico implicado, la realidad es que en la mayoría de los casos, salvo que nos relacionemos con alguien muy poco afín a nosotros, siempre existe la chance de encontrar alguien con quien querramos algo más que una amistad. Y no sabemos qué puede pasar con esa persona, puede ser que nos caiga un ramo de flores o un ladrillazo.

Fuiste ave de paso. Hiciste nido en mi árbol, al año siguiente te fuiste a otro, pero qué hermoso es ese tiempo en el que el nido estuvo lleno. Al final, siempre queda algo. Una buena amistad, como le pasó a mi colega de oficio, o el conocimiento de cocina que le quedó a mi amigo que estuvo dos años y medio con una cocinera. Y un tendal de besos diseminados por la ciudad, por el campo, unas cuantas noches… que posiblemente sean lo que uno recuerde después de superar el inicial período de luto. Casi con seguridad los que opinan en contra de las aves de paso lo hacen poco después de una ruptura…

Así es que, ¡gloria a las aves de paso! Cuando pasan, casi siempre dejan algo. No se van con todo lo que traían. Y eso es lo mejor que puede dejar la vida. Buenos momentos, amigos, risas, todo lo que al final del camino nos hará vivir más.

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1 comentario (+¿añadir los tuyos?)

  1. Aylén Fuente
    Oct 08, 2015 @ 02:14:54

    Ajam, las aves de paso no están mal. Yo creo que hay que disfrutar de su espontaneidad. Si llegan y pasan, bueno, llegaron y pasaron. Lo importante es que se vivieron momentos y te dejaron algo.
    Hay que disfrutar de las cosas así y dejar que pasen solas, se vive mejor.
    Me encantó el relato, Esteban.

    Saludos.

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